Venta y alquiler de extintores: resolviendo el problema desde el principio

Cada fábrica, local, vivienda y oficina e incluso los vehículos deberían poseer un sistema de protección contra incendios. En las industrias y las tiendas, éste tiene que ser adecuado al material producido o comercializado, porque no todos las deflagraciones son iguales, ni se combaten de la misma manera. Por esta razón, es muy importante conocer como contactar a las empresas de venta y alquiler de extintores de la localidad.

Un extintor es un equipo portátil manual (peso menor de 20 kg) o móvil sobre ruedas, que se utiliza para apagar fuegos incipientes o que recién comienzan, evitando que se propaguen o transforme en un evento peligroso. Fue el invento genial de un capitán de bomberos escocés, del siglo XIX, preocupado por la incapacidad de sus hombres de combatir las llamas en los niveles superiores de los edificios de la ciudad de Edimburgo.

Tradicionalmente, su presentación es una bombona o cilindro de acero; sin embargo, con los avances de la ciencia y la tecnología, en la actualidad, además, se consiguen en envases plásticos. Estos presentan la ventaja de ser mucho más livianos y fáciles de transportar, permitiendo así que cualquier persona pueda luchar contra el fuego.

Modelos de extintores de acuerdo al combustible

La clasificación se hace en base a letras que, se corresponden con el estado físico del elemento que alimenta las llamas. De este modo, la clase:

  • A: se usa cuando el material que se quema es sólido (madera, papel, cartón, tela, plástico, etc.).
  • B: si se trata de un líquido (aceite, gasoil, gasolina, thiner, pintura y otros).
  • C: para productos gaseosos (gas natural, gas licuado de petróleo, propano, butano y más).
  • D: es la menos conocida, ya que se usa si el combustible es un metal que arde (sodio, magnesio y polvo de aluminio).
  • ABC: son los más comunes a nivel doméstico. Útiles en el caso de que haya una mezcla de sólidos, líquidos y gases, en el lugar.

Según el agente empleado

  • Agua: adecuados para fuegos tipo A o en espacios que no tengan disponibilidad de electricidad. Aquí es conveniente acotar que el sistema es ineficiente con combustibles líquidos, cuya densidad es menor que la del H2O y flotan sobre ella.
  • Agua pulverizada/Espuma: tienen el mismo alcance y recomendaciones del caso previo, pero, también funcionan para los tipo B.
  • Polvo: es el más popular y se puede emplear en cualquier edificio residencial o comercial. Sirve para los tipos A, B y C y no ofrece riesgo en presencia de la electricidad.
  • CO2: al igual que el anterior goza de un amplio alcance. Se utiliza en aquellas zonas donde el polvo podría dañar los equipos presentes.

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